Michel Gondry y la vuelta al día en 80 mundos. Parte 3:Eterno resplandor de una mente sin recuerdos
Eterno resplandor de una mente sin recuerdos. Esta maravillosa frase ilumina el camino solitario y pedregoso hasta el interior de nuestra mente y claro, de nuestros corazones por donde nos conducirá esta película.
Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, es el extracto del poema de “Eloisa a Abelardo”, escrito por Alexander Pope, maestro sobre temas de la memoria, el tiempo y los recuerdos.
Esta película no es más que una reflexión sobre como nuestra vida está construida de pequeños segundos. Sobre como las cosas insignificantes forman un mundo de significancias, de como cada recuerdo por pequeño que sea forma parte de lo que somos.
El guión creado por Charlie Kaufman (guionista de Being John Malkovich, Human nature, Confession of a dangerous mind, Synecnoche, New York), quien recogió la idea de Michel Gondry, quien se inspiró en la obra del escritor inglés para crear el argumento de su nueva película.
Charlie Kaufman y Michel Gondry discutieron esta idea durante mucho tiempo. Sin embargo, Kaufman tomó 3 años el escribir el guión, tanto por la complejidad de la idea así como por otros proyectos en los que estaba involucrado (particularmente en El ladrón de orquideas).
En la espera de Kaufman, Gondry decidió no perder más tiempo y poner manos a la obra y es en ese momento que comienza el rodaje de “Human Nature” (2001).
Kaufman termina el guión en el 2003 y la película comienza rápidamente a tomar forma.
Se habla de Björk en un primer momento para tener el rol principal, pero la artista, que ya había trabajado varias veces con Gondry, se encontraba saliendo de una depresión después de participar el “Bailarina en la oscuridad”, rechazó la propuesta pues no quería involucrarse otra vez con el cine.
El nombre de Kate Winslet sonó fuerte. La actriz aceptó gustosa el rol, que la llevaría a tener una nominación a los oscar. Se unen Jim Carrey y Elijha Wood, quienes encontraron el proyecto muy interesante y quisieron ser parte del elenco.
El rodaje se realizó en el 2003 en la ciudad de New York.
Eterno resplandor de una mente sin recuerdos es una historia de amor, que rompe en cierta medida con los límites establecidos sobre las relaciones amorosas.
Joel Barrish (Jim Carrey) es un hombre promedio en una vida promedio y sin sobresaltos que decide viajar a Mountauk en un ataque impulsividad. En este tren también viaja Clementine Kruczynski (Kate Winslet), en este punto se podría decir que es el antónimo de Joel.
En una incomoda conversación se conocen y después de un rato deciden ir a tomar una copa a lo de Clementine. ¿Es el nacimiento de una historia de amor? En el mundo real si, en el mundo de Gondry ocurre que ellos ya se habían conocido hace un año, durante una fiesta en la playa, en Mountauk.
Sucede que las cosas no andaban tan bien después de un año de relación y Clementine en un acto de impulsividad y rabia decide dirigirse hasta la clinica del doctor Howard Mierzwiak (Tom Wilkinson) para realizarse un “borrado de memoria”.
Proceso que consiste en eliminar de la memoria todo trazo existente de una persona.
Joel al descubrir que Clementine lo ha suprimido de su vida, en un acto de desesperación y dolor acude a la clínica para aplicarse el mismo procedimiento.
Durante el proceso de borrado, Joel descubre que los recuerdos son un bien preciado y que no quiere perderlos, se arrepiente de haber querido eliminar a la mujer que ama de su vida.
Vemos una seguidilla de recuerdos, de cosas cotidianas, que forman el todo de una relación y también de la vida, vemos como van desapareciendo uno a uno, en la agonía de una mente que se apaga y que queda vacía.
Joel se enfrenta al dolor de perder los recuerdos e intenta de todas las maneras posibles guardarlos en algún rincón perdido de su mente, como un tesoro del cual en un futuro se podrá disfrutar de él.
Cuando todos los recuerdos son borrados, sólo se recuerda que debe ir hasta Mountauk para poder reencontrar otra vez a su bien amada Clementine.
Al día siguiente parte a Mountauk y encuentra a Clementine en el tren.
La película, de una gran calidad técnica, cuenta con un encuadre destacable, la fotografía también remarcable y el trabajo magnífico que ha hecho Jon Brion en la música, que ayuda a crear este efecto onírico que Gondry evoca en cada film y por supuesto “Everybody’s gotta learn something”, el tema principal de la cinta que nos hace caer de manera lúcida en una suerte de tristeza romántica.
Cabe destacar además de la excelente dirección por parte de Gondry, la labor de montaje, ya que tiene se han utilizado diversas técnicas y muchímos flashbacks y aún así nos permite seguir la historia, a pesar de la complejidad a nivel de la trama.
La excelente calidad de esta película la llevó a tener varias nominaciones, entre ellas 2 nominaciones a los oscar en 2004 por mejor actriz a Kate Winslet y mejor guión a Kaufman quien obtuvo la estatuilla. También fue nominada a los Globos de oro
A quienes no la han visto, es una peli totalmente imperdible, un nuevo clásico.
A quienes la han visto los invito a re-verla, a analizarla, a escuchar la música y poner atención al diálogo.

Me acabas de recordar que aún no la he visto, es tarea pendiente para él próximo fin de semana.
Cabe destacar, la versión de Beck de “Everybody’s gotta learn something”, al escucharla te transporta a una dulce melancolía.
Tienes que verla! apenas la veas espero tus comentarios a ver que te pareció